La metodología a utilizar por una academia de oposiciones de justicia puede ser muy variada, algo que podemos hacer extensible a las academias de otros sectores diferentes al judicial. En Bazán Oposiciones barajamos elementos de tres tipos de metodolgías o sistemas de estudio. Los enumeramos brevemente a continuación antes de ver sus puntos fuertes y débiles y antes de realizarlos la «pregunta final».
Probablemente penséis que existen otros métodos, aunque básicamente son combinaciones de los anteriores que potencian, más o menos, algunos de sus rasgos. Si nos apuráis, casi podríamos reducirlos a dos: sistema de vueltas y sistema de arrastre. Pero bueno, seguiremos con nuestra clasificación en tres tipos viendo los tres sistemas con mayor detalle y destacando los pros y los contras de cada uno. Si quieres ver una comparativa de nuestro dos métodos de estudio empleados, haz clic en el siguiente enlace: Metodologías de estudio Bazán Oposiciones.
El sistema de vueltas lo aplicamos en un doble sentido: por temas o incluso partes de un tema (si es muy extenso) y por temario. Se aplica por temas ya que el alumno debe estudiar repetidamente, durante una semana, los contenidos que se le indican. Es decir, está dando vueltas y vueltas a esos contenidos hasta examinarse de los mismos una semana después. Hecho esto, se pasa a nuevos contenidos. Y así cada semana. El resultado es que se ve todo el temario de forma más rápida sin detenernos mucho a repasar lo aprendido. Los repasos se hacen en las siguientes vueltas, que cada vez son más rápidas.
Punto fuerte del sistema de vueltas: Se adquiere una imagen global rápida de todo. Esto permite al alumno presentarse a examen tras dar una vuelta al temario habiendo visto, por tanto, todo el temario. En realidad no es una única vuelta, ya que en cada vuelta completa al temario, los contenidos de cada tema, de forma individual, se han estudiano varias veces, dependiendo, claro está, del tiempo disponible de estudio de cada alumno y de su capacidad. Esto explica que haya alumnos que puedan sacar la oposición tras la primera vuelta, aunque lógicamente, esto no sea lo normal. Algunos porque incluso logran sacar tiempo para organizar sus propios repasos. Lo que está claro es que si un alumno va a examen con la mitad del temario perfectamente aprendida y sin haber visto, ni una sola vez, la otra mitad de los temas, no tiene ninguna oportunidad de sacar la plaza.
Enlace a la descripción de nuestro sistema de estudio de vueltas (método tradicional).
Punto débil del sistema de vueltas: El punto débil podríamos decir que es psicológico. Muchos nos escribís comentándonos que vamos muy rápidos, que ya no os acordáis de nada de lo que estudiásteis en los primeros temas, que tenéis sensación de no saberos nada… ¡Muy lejos de la realidad! Si se ha trabajado bien la primera vuelta al temario notaréis, durante la segunda vuelta, cómo van «aflorando» esos datos que pensábais que no estaban ahí. No queremos decir con esto que no sea importante afianzar los contenidos, de hecho, de vez en cuando agrupamos varios temas para hacer un repaso, pero si nos centráramos mucho en el afianzamiento, el avance sería, insistimos, demasiado lento. ¿Qué nos dirías si te dijéramos que vamos a ir estudiando despacito, afianzando lo aprendido, y que vas a tardar año y medio o dos años en ver el temario completo? Seguramente nos mandarías bien lejos, por decir algo bonito. En nuestro curso más lento (desde cero), la primera vuelta completa al temario se da en unos 6 meses.
Otro inconveniente que podríamos enumerar es que el alumno disponga de poco tiempo de estudio y no pueda ir cumpliendo los objetivos que vamos marcando. ¡No pasa nada! Para eso está el estudio libre.
Como suele decirse, «cada maestrillo tiene su librillo». Puede que tengas un sistema de estudio que te vaya perfecto y que te haya funcionado durante toda tu vida académica. Pueda que tengas también una voluntad férrea para marcarte unos objetivos de estudio y cumplirlos. ¿Quiénes somos nosotros, en tal caso, para imponerte nuestro propio sistema?
Punto fuerte del estudio libre: Se adapta completa e individualmente a cada lumno. Hemos diseñado la plataforma para que el alumno pueda ir avanzando individualmente en cada tema y, a la vez, hemos agrupado de forma inteligente los temas para que el alumno pueda repasarlos de forma agrupada. Pero siempre bajo el criterio de que es el alumno quién decide qué temas estudia y por qué orden los estudia.
Punto débil del estudio libre: El no tener un ritmo marcado puede provocar que el alumno se acomode y avance demasiado lento. Que se relaje por no tener nadie «espoleándole». Que pretenda afianzar demasiado un tema antes de pasar a otro… En definitiva, que los timpos de estudio se alarguen demasiado…
Enlace a la descripción de nuestro sistema de estudio libre (método arcade).
Como ya hemos comentado, en los dos métodos anteriores, que son los que tenemos implantados en Bazán Oposiciones, hemos incluido algo del sistema de arrastre, ya que, el algunos puntos, se agrupan varios temas de los ya vistos para hacer repasos de los mismos. Pero si consideramos el sistema de arrastre en sentido estricto, esto es, como lo describíamos al comienzo de esta entrada, podemos resaltar las siguientes fortalezas y debilidades de este sistema:
Punto fuerte del sistema de arrastre: El ir añadiendo contenidos a la cabeza con la seguridad y tranquilidad de que continuamente se repasa lo que se lleva dado garantiza una muy buena asimilación de los contenidos. Recuerda: (Tema 1); (Tema 2 + repaso de Tema 1); (Tema 3 + repaso de Temas 1 y 2); etc.
Punto débil del sistema de arrastre: Puede algar demasiado los tiempos para el estudio del temario completo. Se terminan dominando mucho los temas por los que se empieza y menos los temas por los que se termina…
Cada sistema tiene sus pros y sus contras. Por eso, en Bazán Oposiciones hemos intentado coger lo mejor de los mismos. Por un lado hemos implantado el método de estudio tradicional, basado en el sistema de vueltas pero incluyendo repasos o agrupando temas, sobre todo a partir de la segunda vuelta de estudio. Y, muy importante, marcando nosotros al alumno el ritmo de estudio. Y por otro lado hemos implantado el método arcade, donde el alumno puede organizarse libremente el estudio y seguir un sistema lineal, de arrastre, mixto y realizar tests individuales de cada tema, agrupando varios de ellos o incluso realizando tests generales.
Y ya que te hemos puesto sobre la mesa todas las cartas, nos gustaría saber cuál es tu método de estudio preferido y si te gustaría que implantáramos en Bazán Oposiciones un sistema de arrastre «puro y duro». En este último caso vota «Sistema guiado de arrastre» en la encuesta a continuación. Tras votar podrás ver cómo va la encuesta 😉