Curso introductorio a la preparación

En 2016 lanzamos como novedad y de forma pionera, un curso introductorio a la preparación de las oposiciones de Justicia (Cuerpos de Auxilio Judicial y Tramitación Procesal).

Este curso no busca sustituir la preparación integral de la oposición, sino proporcionar al alumno una visión general previa del temario donde se aborden los conceptos y contenidos más importantes de cara al estudio posterior y minucioso de los temas.

¿A quién va dirigido?
El curso está pensado fundamentalmente para aquellas personas que se embarcan, por primera vez, en el estudio de esta oposición (Cuerpos de Tramitación Procesal y Auxilio Judicial). Se les aporta, con él, una idea general del temario y de los conceptos jurídicos básicos, que suponen unos cimientos muy importantes sobre los que empezar a construir la preparación o que pueden permitir al alumno decidir, con criterio, no empezarla, ahorrándole tiempo y sobrecostes.

También puede resultar interesante para aquellos alumnos que tienen especial dificultad en comprender la materia y relacionarla, pues aporta una idea general pero completa del temario poniéndose la lupa en los conceptos jurídicos básicos.

Ficha del curso
Cuerpos: Tramitación Procesal y Auxilio Judicial.
Modalidad: Sólo online.
Dedicación: 30 horas apróx.
Tiempo máximo para su superación: 2 meses.
Precio: 100 Euros.
Matriculación: Abierta.
Objetivos del curso:

  • Primera toma de contacto con la materia.
  • Comprensión global de cada tema y temario en su conjunto.
  • Familiarización con el lenguaje jurídico y aprendizaje de conceptos básicos esenciales.
  • Proporcionar al alumno una guía con los contenidos básicos de cada tema que le servirá, sin duda, más adelante.

Materiales
El curso introductorio incluye:

  • Resumen de cada tema.
  • Breve cuestionario tipo test de cada tema.
  • Resolución de dudas.
  • Seguimiento.

El resumen de cada tema se estructura en:

  • Presentación y objetivos.
  • Contenido.
  • Conceptos más importantes.

La teoría del puzzle

Imagina que tienes ante ti dos montones de piezas correspondientes a dos puzzles.

Ambos, una vez realizados, representan la misma imagen, la cual desconoces. La diferencia es que uno está compuesto de veinte piezas y el otro de mil. El objetivo final es realizar el segundo puzzle, es decir, el de mil piezas.

  1. Empezar directamente con el puzzle de mil piezas y no perder tiempo con el de las veinte piezas, pues no forma parte del objetivo final. No obstante, la tarea puede ser abrumadora, tediosa y aburrida ya que tenemos que ir probando una pieza tras otra entre las cientos que componen el puzzle sin orientación alguna. El resultado puede ser incluso previsible: después de marear las piezas durante un buen rato, puede que días, y ver que hemos avanzado poco o nada, podemos terminar dejándolo.
  1. Hacer el puzzle de las veinte piezas primero, que no representa una gran dificultad para nosotros. Sólo hay que probar unas pocas piezas y se empiezan a ver los resultados en seguida. Y cuantas más piezas ponemos, menos van quedando y más rápido avanzamos. Al final, aunque el puzzle de pocas piezas no forme parte del objetivo final, si puede influir poderosamente en su consecución, pues nos va a servir luego de guía para avanzar más rápido en el segundo puzzle más complejo.